🕊️ La Marcha Verde: 50 años de ocupación y silencio en el Sáhara Occidental

Se cumplen 50 años de la Marcha Verde. Marruecos celebra, el pueblo saharaui sigue esperando su referéndum.

Introducción

El 6 de noviembre de 1975, mientras Franco agonizaba en Madrid, 350.000 civiles marroquíes cruzaban la frontera del Sáhara Occidental portando banderas verdes y ejemplares del Corán. Hassan II lo llamó una "marcha pacífica de recuperación territorial". La historia lo registra como lo que realmente fue: una invasión encubierta con apoyo estadounidense y complicidad española. Medio siglo después, Marruecos celebra su "victoria diplomática", España ha traicionado abiertamente al pueblo saharaui, y la ONU mantiene una de las misiones de paz más largas y costosas de su historia... sin haber conseguido absolutamente nada. Mientras tanto, 173.600 saharauis sobreviven en campos de refugiados en el desierto argelino, esperando un referéndum que nunca llegará. Esta es la historia de cómo se puede ocupar un territorio durante cinco décadas con el beneplácito internacional, siempre que tengas los aliados correctos.

🎭 La Operación Perfecta: Cómo Ocupar un País Sin Disparar (Casi)

La Marcha Verde no fue una manifestación espontánea de fervor nacionalista marroquí. Fue una operación de ingeniería política meticulosamente planificada por Hassan II, quien enfrentaba graves problemas internos: intentos de golpe de Estado en 1971 y 1972, crisis económica, y creciente descontento popular. El Sáhara Occidental, rico en fosfatos y con una costa estratégica para la pesca, era la distracción perfecta.

El timing fue quirúrgico. España atravesaba su momento más vulnerable: Franco moribundo, el régimen en plena descomposición, y una transición incierta por delante. El 16 de octubre de 1975, la Corte Internacional de Justicia dictaminó que Marruecos no tenía vínculos de soberanía territorial con el Sáhara Occidental, pero Hassan II ignoró completamente el fallo. Tres semanas después, lanzó la marcha.

Según documentos de Naciones Unidas, la operación movilizó inicialmente a 350.000 civiles, aunque algunas fuentes hablan de hasta 450.000 personas. Pero detrás de esa masa humana venían 20.000 soldados marroquíes armados. No era una marcha pacífica: era una invasión con escudos humanos.

España, que había prometido organizar un referéndum de autodeterminación para el pueblo saharaui, se derrumbó. El 14 de noviembre de 1975, apenas ocho días después del inicio de la Marcha Verde, firmó los tristemente célebres Acuerdos de Madrid con Marruecos y Mauritania, repartiendo el territorio entre ambos países sin consultar jamás a los saharauis. A cambio, España mantuvo derechos de pesca y participación en la empresa de fosfatos Fosbucraa.

Franco murió seis días después. La traición española al Sáhara Occidental fue uno de los últimos actos del franquismo, pero la democracia española no lo corrigió: lo perpetuó.

💀 La Guerra que Nadie Cuenta: 16 Años de Conflicto Armado

Lo que pocas narrativas occidentales mencionan es que la ocupación no fue pacífica. El Frente Polisario, movimiento independentista saharaui fundado en 1973, inició una guerra de guerrillas contra Marruecos y Mauritania que duró 16 años.

Mauritania, incapaz de sostener el conflicto, firmó la paz en 1979 y renunció a sus reclamaciones territoriales. Marruecos inmediatamente ocupó también la parte mauritana. Entre 1980 y 1987, Marruecos construyó el infame "Muro de la Vergüenza": 2.720 kilómetros de fortificaciones, campos minados, sensores electrónicos y puestos militares que dividen el territorio. Es el segundo muro más largo del mundo después de la Gran Muralla China, y separa físicamente al pueblo saharaui.

Human Rights Watch documenta que ambos lados cometieron abusos durante el conflicto, pero Marruecos implementó una política sistemática de desapariciones forzadas, tortura y represión. Miles de saharauis fueron encarcelados en prisiones secretas. Algunos permanecieron décadas sin juicio.

El alto el fuego finalmente llegó en 1991, con una promesa: la ONU organizaría un referéndum de autodeterminación en 1992. Han pasado 33 años. El referéndum nunca se realizó.

🗳️ El Referéndum Fantasma: Tres Décadas de Engaños

La Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) se estableció en 1991. Su mandato era simple: organizar un referéndum donde los saharauis decidieran entre independencia o integración con Marruecos. Más de tres décadas después, MINURSO sigue operando con un presupuesto anual de aproximadamente 60 millones de dólares, empleando a unos 240 observadores militares y más personal de apoyo.

¿Qué ha logrado? Prácticamente nada.

El problema fundamental es el censo electoral. Marruecos insiste en incluir a decenas de miles de colonos marroquíes que se asentaron en el territorio después de 1975, lo que diluiría completamente el voto saharaui y garantizaría una victoria marroquí. El Frente Polisario rechaza esto, exigiendo que solo voten los saharauis censados en el censo español de 1974. Las negociaciones llevan décadas estancadas en este punto.

Pero la realidad es más cínica: Marruecos nunca tuvo intención de celebrar un referéndum genuino. Su estrategia ha sido ganar tiempo, consolidar la ocupación mediante asentamientos masivos de población marroquí (hoy superan a los saharauis originales en el territorio ocupado), explotar los recursos naturales, y esperar que la comunidad internacional se canse y acepte el fait accompli.

Y está funcionando.

🔄 El Giro Español: De Potencia Administradora a Cómplice Activo

Durante décadas, España mantuvo una posición oficialmente neutral, apoyando formalmente el referéndum de la ONU mientras evitaba confrontar a Marruecos. Pero en marzo de 2022, el gobierno de Pedro Sánchez dio un giro radical que escandalizó a observadores internacionales: España respaldó oficialmente el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental.

No un referéndum de autodeterminación. No independencia. Autonomía bajo soberanía marroquí. Exactamente lo que Marruecos siempre quiso.

El pretexto oficial fue mejorar las relaciones bilaterales tras la crisis migratoria de Ceuta en 2021, cuando Marruecos permitió deliberadamente que más de 10.000 migrantes cruzaran hacia el enclave español como presión política. Pero la realidad es más prosaica: intereses económicos, control migratorio, y acceso a energía. Marruecos es un socio demasiado importante para España como para mantener principios.

La República Árabe Saharaui Democrática (RASD), proclamada por el Frente Polisario en 1976, está reconocida por la Unión Africana y más de 40 países, pero ninguno de ellos tiene peso geopolítico suficiente para cambiar la ecuación. Argelia es su principal apoyo, albergando los campos de refugiados saharauis y proporcionando apoyo diplomático, pero incluso Argelia tiene límites a cuánto está dispuesta a confrontar a Marruecos.

🇺🇸 El Factor Kissinger: Por Qué Estados Unidos Necesitaba que Marruecos Ganara

La Marcha Verde no habría sido posible sin el apoyo estadounidense. Documentos desclasificados revelan que Henry Kissinger dio luz verde a Hassan II para proceder con la operación. ¿Por qué?

Primero, contexto de Guerra Fría. Marruecos era un aliado estratégico de Occidente en el norte de África, mientras que el Frente Polisario recibía apoyo de Argelia, que mantenía vínculos con la Unión Soviética. Un Sáhara Occidental independiente podría convertirse en otro Estado alineado con el bloque soviético. Kissinger no podía permitirlo.

Segundo, la crisis de los rehenes en Irán estaba gestándose (estallaría en 1979), y Estados Unidos necesitaba aliados árabes confiables en la región. Marruecos ofrecía estabilidad, bases militares potenciales, y cooperación en inteligencia.

Tercero, los fosfatos. El Sáhara Occidental contiene algunas de las mayores reservas de fosfatos del mundo, esenciales para fertilizantes. Marruecos controla Fosbucraa, y exporta millones de toneladas anualmente desde el territorio ocupado. Empresas estadounidenses y europeas compran estos fosfatos sin cuestionamientos éticos.

El resultado: Estados Unidos nunca presionó realmente por el referéndum. Apoyó formalmente el proceso de la ONU, pero en la práctica respaldó la posición marroquí. En 2020, la administración Trump dio el paso final: Estados Unidos reconoció oficialmente la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental a cambio de que Marruecos normalizara relaciones con Israel (Acuerdos de Abraham).

Biden no ha revertido esta decisión.

📊 La Realidad Sobre el Terreno: Colonización, Explotación y Represión

Hoy, aproximadamente 600.000 personas viven en el Sáhara Occidental controlado por Marruecos. De ellos, se estima que solo 150.000-200.000 son saharauis originales. El resto son colonos marroquíes asentados deliberadamente para cambiar la demografía del territorio.

Marruecos invierte masivamente en infraestructura en las ciudades ocupadas como El Aaiún y Dajla: puertos modernos, carreteras, subsidios fiscales, empleos públicos para colonos. Mientras tanto, los saharauis originales enfrentan discriminación sistemática en empleo, educación y libertades civiles.

Human Rights Watch y Amnistía Internacional documentan regularmente arrestos arbitrarios de activistas saharauis, tortura en centros de detención, y juicios militares sin garantías procesales. Las manifestaciones pro-independencia son reprimidas con violencia. Los periodistas extranjeros tienen prohibida la entrada a menos que viajen en delegaciones oficiales controladas por Rabat.

La explotación de recursos naturales continúa sin beneficio para los saharauis. Además de fosfatos, Marruecos explota los ricos caladeros de pesca frente a la costa saharaui. La Unión Europea firmó acuerdos de pesca con Marruecos que incluyen aguas del Sáhara Occidental, aunque el Tribunal de Justicia de la UE dictaminó en 2018 que estos acuerdos violan el derecho internacional. La UE los renovó de todos modos, con lenguaje ligeramente modificado para aparentar legalidad.

Mientras tanto, 173.600 refugiados saharauis sobreviven en cinco campos en Tinduf, Argelia. Generaciones enteras han nacido, crecido y envejecido en tiendas de campaña en el desierto, esperando un retorno que parece cada vez más imposible. La ayuda humanitaria internacional es irregular, las condiciones son duras, y la desesperanza crece.

🌍 Comparaciones Incómodas: Por Qué Unos Sí y Otros No

La hipocresía occidental sobre el Sáhara Occidental se hace evidente cuando la comparamos con otros conflictos:

Timor Oriental: Ocupado por Indonesia en 1975 (el mismo año que el Sáhara Occidental), enfrentó represión brutal durante 24 años. Pero en 1999, tras presión internacional liderada por Portugal, Australia y la ONU, se celebró un referéndum. Resultado: 78.5% votó por la independencia. Timor Oriental es un país independiente desde 2002. ¿La diferencia? Indonesia no era tan estratégicamente importante para Occidente como Marruecos.

Crimea: Anexionada por Rusia en 2014 tras un referéndum que Occidente denunció como ilegítimo. Sanciones masivas contra Rusia, condena unánime de la ONU, rechazo absoluto a reconocer la anexión. Pero cuando Marruecos organiza un referéndum simulado en 1975 (o simplemente ignora la necesidad de uno), Occidente mira para otro lado. La diferencia es obvia: Rusia es un adversario geopolítico, Marruecos es un aliado.

Palestina: Ocupación israelí desde 1967, asentamientos ilegales, bloqueo de un Estado palestino. Décadas de promesas incumplidas, resoluciones de la ONU ignoradas, y situación humanitaria desesperada. Los paralelismos con el Sáhara Occidental son evidentes, pero Palestina al menos recibe atención mediática global. El Sáhara Occidental es invisible.

Kosovo: Se independizó de Serbia en 2008 sin referéndum oficial supervisado por la ONU, solo una declaración unilateral de independencia. Estados Unidos y la mayoría de países europeos lo reconocieron inmediatamente. Serbia lo denunció como ilegal. ¿Por qué Kosovo sí pero Sáhara Occidental no? Porque Kosovo servía los intereses geopolíticos de Occidente en los Balcanes tras la caída del comunismo.

La lección es brutal: el derecho internacional de autodeterminación de los pueblos se aplica selectivamente, según conveniencias geopolíticas. No según principios.

🔮 Reflexión Final: Cuando la Justicia Es Demasiado Cara Políticamente

Cincuenta años después de la Marcha Verde, la causa saharaui está más perdida que nunca. Marruecos ha consolidado su ocupación, transformado la demografía del territorio, integrado económicamente la región, y conseguido el respaldo de potencias clave como Estados Unidos, Francia y ahora España.

La ONU mantiene su misión MINURSO como un teatro absurdo: una operación de mantenimiento de paz donde no hay guerra activa, supervisando un alto el fuego que ambas partes respetan (más o menos), pero sin ningún progreso hacia su objetivo declarado. Es una burocracia internacional que justifica su propia existencia sin resolver nada.

El Frente Polisario está militarmente débil, diplomáticamente aislado, y cada vez más dividido internamente entre quienes abogan por reanudar la lucha armada y quienes todavía creen en la solución negociada. Argelia sigue apoyándolos, pero tiene sus propios problemas internos y no quiere una guerra contra Marruecos.

Mientras tanto, generaciones de saharauis han nacido y muerto en campos de refugiados, esperando un retorno que nunca llegará. Su única "culpa" fue tener un territorio que otros querían, y no tener los aliados geopolíticos correctos para defenderlo.

La tragedia del Sáhara Occidental no es solo una historia de ocupación colonial continuada en pleno siglo XXI. Es una demostración perfecta de cómo funciona realmente el orden internacional: no según leyes y principios universales, sino según poder, intereses y oportunismo. El pueblo saharaui sigue esperando justicia. Pero la justicia, cuando es demasiado cara políticamente, simplemente no llega.

Marruecos celebra. España traiciona. Estados Unidos reconoce la ocupación. La ONU cobra su presupuesto anual. Y los saharauis siguen esperando en el desierto, invisibles para un mundo que decidió que su autodeterminación no vale la incomodidad diplomática.


💬 ¡Tu Voz Cuenta!

¿Sabías que existe este conflicto "olvidado"? ¿Crees que España debería haber mantenido su compromiso histórico con el pueblo saharaui o los intereses actuales justifican la traición? ¿Por qué ciertos pueblos merecen autodeterminación y otros no? Comparte este artículo para romper el silencio cómplice sobre el Sáhara Occidental. Comenta tu perspectiva, debate con respeto, y ayúdanos a que historias como esta no desaparezcan del mapa mediático. Si valoras el periodismo que incomoda a los poderosos, síguenos en nuestras redes y apoya contenido que no te venderán los medios mainstream.

🔗 CONTENIDO RELACIONADO

Tres temas relacionados que podrías explorar:

  1. Timor Oriental: El referéndum que Marruecos nunca quiso que recordaras - Análisis comparativo de cómo la comunidad internacional sí presionó por autodeterminación cuando le convenía, y por qué el modelo de Timor demuestra que el argumento de "complejidad" en el Sáhara es falso.
  2. Los Acuerdos de Abraham y el precio del reconocimiento: Cómo Trump vendió el Sáhara Occidental a cambio de normalización Israel-Marruecos - Investigación sobre el cínico intercambio donde los derechos de los saharauis fueron moneda de cambio en realpolitik de Medio Oriente.
  3. El negocio sucio de los fosfatos: Quién compra recursos robados del Sáhara Occidental - Rastreo de la cadena de suministro de fosfatos extraídos ilegalmente del territorio ocupado, qué empresas europeas y estadounidenses los compran, y cómo la UE legaliza el saqueo.

📝 NOTA EDITORIAL

Desde La Verdad Compartida seguimos convencidos de que los conflictos no dejan de existir solo porque los medios mainstream decidan ignorarlos. El Sáhara Occidental lleva medio siglo esperando justicia, y mientras tanto los gobiernos que se llenan la boca hablando de "democracia" y "derechos humanos" traicionan sistemáticamente a un pueblo porque es diplomáticamente conveniente. Este blog existe precisamente para contar las historias que incomodan, las que revelan cómo funciona realmente el poder internacional más allá de los discursos oficiales. Si este tipo de periodismo te parece necesario, compártelo. Si te indigna el doble estándar, dilo. Y si crees que los saharauis merecen al menos ser recordados, ayúdanos a mantener su causa visible. Gracias por leer contenido que no encontrarás en portadas, pero que probablemente importa más que muchas cosas que sí están en ellas.

Comentarios